Diálogo PSI

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Alimentación y pérdida amorosa

Alimentación y pérdida amorosa

Miércoles, Julio 22, 2026

Jaime Cuitláhuac, 17 de Julio de 2026

Hay una imagen que casi todos reconocemos: alguien recién separado frente al refrigerador abierto a medianoche, o una caja de helado vacía sobre la cama después de una ruptura. La cultura popular ha retratado tantas veces esta escena que casi parece un cliché. Sin embargo, detrás de ella existe una realidad psíquica profunda que vale la pena analizar.

La relación entrela pérdida amorosa y la alimentaciónno es casual. Desde los primeros días de vida, alimentarse no significa únicamente recibir nutrientes, sino también experimentar la presencia de un otro que calma, sostiene y responde a las necesidades del bebé. Esa experiencia deja una huella que acompaña a la persona durante toda su vida. Por ello, cuando una relación significativa termina,la alimentación puede convertirse en una forma de buscar consuelo.

Desde una perspectiva psicoanalítica, las rupturas amorosas reactivan formas tempranas de vivir la pérdida. Melanie Klein describió este proceso mediante la posición depresiva, en la que aparecen el dolor por la pérdida del objeto amado, la ambivalencia entre el amor y el odio, y la culpa por los propios impulsos destructivos. En ese contexto, comer puede adquirir el significado inconsciente de incorporar aquello que se siente perdido, como si el alimento ayudara a conservar internamente el vínculo con quien ya no está.

No obstante, la respuesta no siempre consiste en comer más. Algunas personas pierden el apetito por completo. Esta reacción puede expresar un duelo que invade la vida psíquica hasta afectar necesidades básicas como alimentarse.

También comer solo o acompañado tiene un importante significado afectivo. Compartir la mesa es uno de los rituales cotidianos de mayor intimidad en una relación. Después de una separación, sentarse a comer en soledad puede hacer especialmente evidente la ausencia del otro.

Quizá la pregunta no sea únicamente por qué algunas personas comen más y otras menos después de una ruptura, sino qué intenta expresar esa forma de alimentarse. Observar estos cambios permite comprender mejor la manera en que cada persona atraviesa el duelo y busca, consciente o inconscientemente, encontrar nuevas formas de sostenerse frente a la pérdida.

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